Ideas anticrisis para cuidar la salud

El 14N ha sido un día especial en muchas ciudades de Europa, y es que ya hace demasiado que atravesamos un momento difícil a nivel mundial, por la crisis económica y social, el desempleo, el descontento general, la desconexión política hacia el pueblo,…  Todo ello produce incertidumbre y frustración, y por eso, el ambiente está bastante tenso y cada día, con las noticias, los diarios y los comentarios que se van oyendo aquí y allá, es fácil que los ánimos no mejoren.


Muchos no encuentran empleo y muchos que lo conservan, trabajan bajo un alto nivel de presión, ya que se les exige rendir más cobrando menos, y sin tener asegurada la continuidad. El miedo, las preocupaciones, la desesperanza y el sentimiento de impotencia por la falta de oportunidades para mejorar, y por no poder mantener un nivel de vida como el que se tenía antes, nos puede llegar a afectar profundamente a nivel emocional. Tal vez ocurra sin darnos cuenta, pero poco a poco, el vaso se va llenando, el desgaste se hace evidente y aparecen trastornos a nivel físico y mental. El cuerpo afronta las amenazas de forma diferente en cada individuo, pero algunos síntomas que pueden aparecer son:

  • Irritabilidad y cambios de humor
  • Cansancio y apatía
  • Insomnio o otros problemas del sueño
  • Molestias y trastornos gastrointestinales
  • Disminución de las defensas y más riesgo de ponerse enfermo
  • Problemas relacionados con la sexualidad
  • Aumento del consumo de sustancias: alcohol, tabaco, drogas
  • Baja autoestima y autoimagen negativa
  • Inseguridad y dificultad para tomar decisiones
  • Problemas de relación con los demás: familia, amigos, compañeros,…

Es importante poner de nuestra parte para que la situación nos afecte lo menos posible a nivel de salud, y así tener fuerzas para buscar soluciones dentro de nuestras posibilidades. Para conseguirlo, te propongo unas cuantas ideas que se pueden seguir en el día a día:

  1. Pon atención a tu alimentación, no abuses de la comida prefabricada y no te olvides de comer plátanos, kiwis, higos, cereales integrales, almendras, nueces, boniatos, alcachofas, brécol, remolacha, espinacas, pollo o sardinas, porque tienen magnesio que ayuda al sueño y al humor.
  2. Duerme de 7 a 8 horas al día. Descansar bien es muy necesario y si cuesta dormir, una infusión de tila, melisa, poleo menta, hierba luisa, verbena o valeriana puede ayudar a relajarnos. En el supermercado o la herboristería se venden algunas con nombres como “Duerme bien” que mezclan varias plantas.
  3. Mantén una actitud entre lo positivo y la realidad, teniendo en cuenta que se puede mejorar pero también las limitaciones. Esto ayudará a sentirse mejor y motivará para actuar de forma adecuada, manteniéndose activo y tomando las decisiones correctas.
  4. Preocuparse es normal, no te angusties por no poder evitarlo, pero no guardes todo lo que te molesta dentro de ti. Busca amigos con los que conversar del tema y trata de buscar soluciones, no te quedes sólo en el lamento o la queja.
  5. Nunca creas que la automedicación, el alcohol o las drogas pueden ayudarte, al contrario pueden empeorar las cosas.
  6. Habitúate a utilizar una técnica de relajación o a meditar unos minutos al día. Detenerse un momento y visualizar un lugar que nos transmita bienestar, o tomar un vasito de calma, como dice un buen coach que conozco, nos ayuda a mejorar nuestra concentración, nuestro equilibrio emocional y nos ayuda a encontrar nuevas soluciones.
  7. Disfruta de la vida, haciendo algo que te guste y te haga sentir bien, tómate un tiempo para ti. Aunque en principio no te apetezca o creas no tener tiempo, te hará sentir mejor. Queda con las personas que te hacen reír, organiza una excursión, coge un buen libro de la biblioteca,… Hay muchas cosas que se pueden hacer sin gastar o gastando muy poco.
  8. Sonríe y ríe siempre que puedas porque el buen humor nos llena de energía positiva, alivia las tensiones y el dolor, y ayuda a conseguir otra perspectiva de las cosas.
  9. Crea un ambiente agradable en casa y mímate con una buena ducha y un masaje. Aceites esenciales, velas, incienso o lociones y cremas para el cuerpo con aroma a lavanda, vainilla o melocotón producen un efecto relajante, y el jazmín, la fresa y la naranja revitalizan, favoreciendo el optimismo y la energía.
  10. Si una conversación te afecta, o te molesta el tono que está tomando, dale un giro cambiando de tema. Si no funciona di claramente que prefieres hablar de otras cosas, y si ni así resulta, una retirada a tiempo es siempre una victoria.
  11. Dosifica tu contacto con los medios de comunicación, porque está bien ver la tele o leer la prensa y estar conectado con la realidad, pero sin dejar que nos saturen las malas noticias.   
  12. Trata de reflexionar sobre lo que has hecho, lo que haces, y lo que puedes hacer para mejorar tu día a día. Es importante darse cuenta de la responsabilidad de cada uno y también de los recursos que tenemos. Persevera, confía en ti mismo y no tengas miedo de pedir ayuda si lo crees necesario.

Recuerda que por muy larga que sea la tormenta, el sol sigue siempre ahí, y tarde o temprano, volverá a brillar.

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