¿Por qué nos atrae la idea del fin del mundo?

Fin-del-mundo

Cada cierto tiempo se pone fecha al fin del mundo, y parece que una vez más, está apunto de acabar. En esta ocasión, la fecha la pusieron los mayas hace nada más y nada menos que 5.200 años atrás. Tenían varios calendarios y el de la cuenta larga acaba el 21 de Diciembre del 2012. Desde hace tiempo, se ha hablado mucho de lo que pasará ese día, y muchos han llegado a construir bunkers para protegerse porque creen que ocurrirá una gran catástrofe, como la colisión con algún meteorito, o una mortífera llamarada solar. Pero los científicos han descartado esas hipótesis, e incluso descendientes y estudiosos de los mayas han intentado aclarar más de una vez que estamos en la cuenta atrás para un fin de ciclo, que el próximo 21 marcará el fin de un periodo solar, para poner el contador a cero porque para los mayas, el tiempo era cíclico. Así que, por ahora, el sol saldrá por la mañana, la luna por la noche y seguiremos teniendo que pagar la hipoteca.


Algunos afirman que ese ciclo marcará una nueva era, y podría ser algo positivo. La verdad es que viendo como están las cosas últimamente, podríamos pensar que se está despertando una nueva conciencia social, para algunos a la fuerza. Pero es como si una gran parte de la población, medio en broma medio en serio, se empeñase en esperar que suceda un cataclismo. Hay una fascinación eterna con el fin, y antes de los mayas, ya hubo otras propuestas como el Gran Colisionador de Partículas, el cambio de milenio, y otros muchos otros momentos en la historia. ¿Pero qué nos impulsa a marcar una fecha para el final del mundo? ¿Por qué nos atraen ese tipo de historias, una y otra vez?

El psicólogo Nicholas Christenfeld de la Universidad de San Diego, sostiene que lo que se esconde tras ese fenómeno es en realidad un rasgo muy humano: la vanidad, pues cada generación se cree tan especial como para pensar que vive en una época de gran importancia y que será testigo de un momento crucial en la historia de la especie, el fin del mundo. Dice que “parte de la limitada perspectiva de nuestra especie es creer que el momento presente de la historia es el más crítico, para bien o para mal”. Hace ya muchos siglos que se desmintió que el hombre fuese el centro del universo, pero algunos aún sienten ese deseo inconscientemente. Imaginar que el fin del mundo está cerca y fantasear con ser uno de los elegidos que sobrevivirán para tener un nuevo y mejor futuro, nos hace sentir especiales.

Otra explicación según el psicólogo Daniel Eskibel es el sentimiento de culpa. Explica que existe un gran sentimiento colectivo de culpa, inconsciente y angustiante, por el mal trato que le estamos dando a nuestro planeta, y vemos en el Apocalipsis un castigo divino, una manera de redimirnos. Pero  al no cumplirse el mal presagio, sentimos alivio y disminuye la culpabilidad porque, si nos han perdonado… quizás nos estábamos preocupando demasiado y no estábamos portando tan mal…, y así el ciclo se repite una y otra vez.

Es cierto que tenemos motivos para sentirnos culpables por no cuidar más a la Tierra, pero las ideas de la destrucción del mundo y su renovación van ligadas a la naturaleza humana. En todas las épocas y en todos los pueblos han aparecido creencias similares, incluso cuando no contaminábamos ni acelerábamos el calentamiento global como ahora. Así que, yo pienso que si buscamos la explicación actual, los dos tienen parte de razón. Y no hemos de olvidar que somos criaturas de la sabana que evolucionaron y que aún tenemos instalados ciertos programas para la supervivencia. El estar alerta ante el peligro nos mantiene vivos, aunque a veces pueda llegar a angustiar, sin que ni siquiera exista un peligro real.

Habrá nuevos terremotos, inundaciones, tornados y eclipses, porque son fenómenos naturales, pero algunos volverán a creer que son un presagio del fin del mundo. Pienso que aunque todo tiene un principio y un fin, y está previsto que algún día el Sol y la Tierra desaparecerán, seamos realistas, ni tú ni yo por suerte lo veremos, porque será dentro de mucho, mucho, mucho tiempo. Por ahora lo que termina, es este artículo, pero puedes dejar algún comentario si te apetece.

Gracias por leerme.

mayas_piedra--644x362

Anuncios

Un comentario en “¿Por qué nos atrae la idea del fin del mundo?

  1. Pues tendremos que curarnos de la vanidad, siendo sinceros con nosotros mismos, pensando, sintiendo y actuando desde la autenticidad de lo que somos, con nuestros defectos y virtudes, sabiendo que somos un mota ínfima en el universo poco importante a nivel global, aunque no por ello intrascendente a escala local…

    Y de la culpa hemos de liberarnos, siendo conscientes de que al igual que somos capaces de hacer mucho daño (sobradamente demostrado) también tenemos una enorme capacidad de realizar actos extraordinariamente bellos (demostrado y pendiente de mostrar). Por lo tanto, podemos aprovechar esta efeméride para pedir disculpas, y recoger el espacio que ha quedado vacío de culpa para crear y recrearnos desde la nueva manera de concebirnos. ¿Acaso el ocaso del Sol que muere y renace cada día no nos ejemplifica que el fin de nada ha de ser especialmente dramático?

    Dejemos de ser tan egocéntricos y catastrofistas y aprovechemos la coyuntura para celebrar la Vida. Al fin y al cabo en el hemisferio norte hoy llega el invierno y festejamos el triunfo del Sol Invictus, ya que desde hoy hasta el solsticio de verano, la luz diurna irá desplazando a la oscuridad de la noche haciendo los días más largos.¿No es esto estupendo? Por lo tanto, ¡¡Bienvenida al Invierno!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s