Cuidado con los pensamiento positivos

pensar

Se ha generalizando la idea de que hemos de tener pensamientos positivos. A algunos les ha convencido la idea de que los negativos son malos, tóxicos incluso, que bajan nuestra energía vital, y nos atrapan en una espiral de infelicidad… Se nos enseña que para sentirnos bien, con confianza, y para atraer aquello que queramos, hemos de borrar los pensamientos negativos y llenarnos de positivos. Como si fuera tan fácil…, pero hay multitud de frases “bonitas” por la red, imagino que bien intencionadas, aunque algunas bastante poco acertadas, para recordárnoslo.

Esto puede acabar preocupando a cualquiera que se da cuenta de todos los pensamientos negativos que tiene, aunque se esfuerce para que no sea así. Igual cree que si lo lograse, su vida podría ser mejor, pero, ¿qué se puede hacer con todo eso que no nos gusta?, ¿de verdad es lo mejor cambiar pensamientos negativos por positivos?… ¿cómo se hace?…

Es importante tener claro que los pensamientos negativos son inofensivos a no ser que les hagamos caso. La felicidad no depende tanto de lo que pensamos, sino de cómo actuamos a pesar de lo que pensamos.

Y la mente está continuamente pensando, 24 horas, 7 días a la semana. Es normal que no todos los pensamientos sean buenos. Una gran parte son involuntarios, pero no hemos de sentirnos culpables ni preocuparnos por ello, es normal y le pasa a todo ser humano. Si uno se preocupa por ellos, se siente mal por ellos o se resiste a tenerlos, les está dando más protagonismo y más valor del que en principio podrían tener.

Lo que hay que hacer es no creer todo lo que la mente nos cuenta. A la mente le encanta contarnos historias, pero algunas nos resultan útiles y otras no… Los pensamientos negativos son muchas veces historias poco o nada útiles, y no hemos de hacerles caso. A la mente le gusta que creamos que todo lo que piensa es correcto. Su trabajo es pensar y según sus archivos y teorías no dice ninguna tontería. Pero, sus archivos pueden estar algo obsoletos, y sus teorías pueden basarse en información poco probable… Todo lo que pensamos y percibimos se filtra por nuestro sistema de creencias personal, y es en ese filtrado donde aparecen los pensamientos negativos, pero hemos de darnos cuenta de que no todos los pensamientos son igual de importantes, y ninguno es una orden ni una amenaza.

Se le ha dado mucho valor a la mente, en las escuelas, en los negocios, se valora la lógica, el razonamiento… Y no es que no se merezca elogios, en parte gracias a ella, estamos donde estamos hoy y disfrutamos de muchas comodidades, pero ahora que nuestra mente está tranquila y no se va a ofender, digamos la verdad, también nos produce muchas incomodidades. Con su mejor intención…, pero a veces molesta! Lo bueno es que somos  mucho más que una mente pensante, somos corazón, somos cuerpo, somos energía,… No somos nuestra mente, ella es sólo una parte del puzzle, una herramienta complicada y hermosa que tenemos. Ser capaces de observar nuestros pensamientos como lo que son, ideas que cambian, que aciertan algunas veces, que se equivocan otras,… y separarnos de ellas para no sentirnos atados a ellas, es una de las mejores cosas que podemos hacer. Así, dejaremos de analizar o luchar contra todo lo que no nos gusta y nos pasa por la mente, les haremos menos caso y nos centraremos en lo que si nos guste. Si luchamos contra una idea, lo más probable es que la mente interprete que es algo importante, y por muchas afirmaciones positivas que le pongamos encima para taparla, lo que no nos gusta volverá a salir en un momento u otro. Puede que fuese algo importante en el pasado y ya no lo sea, puede que esa información nos ayudase tiempo atrás, pero ya no lo lo haga, pues si es así, no le hagamos caso, son sólo ideas.

Cuanto más nos damos cuenta de que los pensamientos son sólo pensamientos, menos atrapados nos sentimos por ellos, menos negativos nos parecen y menos nos molestan. Su verdadero poder lo consiguen cuando los escuchamos, nos los creemos y actuamos en consecuencia. Cuando pensamos algo, no somos ese pensamiento, no es una realidad, es la mente quien lo cree.

Y si se elige tener pensamientos positivos, estará bien, mientras no nos sintamos mal por no tenerlos siempre, y mientras no nos evada de la realidad. Sólo por forzarnos a pensar que todo es genial, las cosas no van a cambiar, e incluso nos puede hacer bajar la guardia, pudiendo llegar a conseguir el efecto contrario a lo que buscamos. Además, tratar de controlar, evitar o eliminar pensamientos y emociones consideradas desagradables puede incrementar el sufrimiento (Hayes, Strosahl, & Wilson, 1999; Eifert & Heffner, 2003). La buena noticia es que si no podemos controlar lo que pensamos, no es un problema nuestro, es lo normal, y aún es una noticia mejor, que aunque no podemos controlarlo, si podemos decidir como respondemos ante él y como actuamos.

Desde el coaching ACT y la terapia ACT, se ayuda a las personas a desarrollar una mayor flexibilidad psicológica, para conseguir los objetivos personales, sin quedar atrapado en pensamientos que no resultan útiles. Si te has sentido identificad@ y crees que podría ayudarte saber más, te invito a ponerte en contacto conmigo.

Un abrazo!

Yolanda

 

Anuncios

2 comentarios en “Cuidado con los pensamiento positivos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s